Donald Trump removió del cargo a la hasta este jueves fiscal general estadounidense.

El eventual reemplazo de la fiscal general ya había sido considerado en enero, aunque la idea perdió fuerza cuando el tema Epstein salió del foco mediático, para luego resurgir en los últimos días en el ala oeste de la Casa Blanca.
Trump evaluó en privado la posibilidad de cesar Pam Bondi, expresado frustración ante la reacción negativa por parte de su base política por el manejo de los documentos del caso del depredador sexual Jeffrey Epstein.
Sin embargo, la determinación no llegó a ejecutarse en ese momento y destaca que había manifestado públicamente su respaldo a Bondi, a quien calificó como “una persona maravillosa” que está haciendo “un buen trabajo”.
Finalmente decidió destituirla este jueves de la responsabilidad fiscal general de Estados Unidos, a pesar de encabezar una ola de despidos de numerosos abogados y agentes del FBI vinculados a las causas contra Trump.
Al referirse a ella, el actual ocupante del despacho oval, la considero una gran patriota estadounidense y una amiga leal, sin mencionar los desacuerdos entre ambos respeto a la publicación de los archivos del Epstein, indica RT.
Al mismo tiempo el magnate inmobiliario, devenido presidente, destacó que, de forma interina, el cargo será ocupado por el fiscal general adjunto, Todd Blanche, a quien describió como “un jurista muy talentoso y respetado.
Bondi se convierte en el segundo miembro del gabinete en perder su puesto, después de que el presidente echara a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en marzo, reemplazándola por Markwayne Mullin.






