Solo Estados Unidos rechazó la propuesta de compensaciones del gobierno de la Isla.
Las nacionalizaciones de propiedades extranjeras en la década de 1960 fueron legítimas y se ajustaron a la Constitución de 1940, las leyes de Cuba y el Derecho Internacional, afirmó Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Exteriores.
El diplomático señaló en su perfil de Facebook que la totalidad de las medidas contemplaron fórmulas de indemnizaciones con los gobiernos de Canadá, España, Francia, Gran Bretaña y Suiza mediante, práctica reconocida en la época.
Recordó que el gobierno de Estados Unidos rechazó la propuesta cubana y se negó a negociar una forma mutuamente aceptable, pese a la insistencia de La Habana incluso después de la victoria en la invasión por Playa Girón.
“Si los antiguos dueños estadounidenses no fueron compensados, fue porque su gobierno jugó política y hostilmente con el tema”, precisó el vicecanciller y recordó que desde entonces Washington ha provocado a Cuba un daño humano y material.
“Con apego al derecho, la ética y el sentido común, el pueblo cubano merece compensación por un daño tan despiadado y prolongado”,(…) “ese perjuicio supera el que pudieron haber sufrido los antiguos propietarios”, enfatizó.





