Dice Marcos Rubio que “no existe un bloqueo petrolero contra Cuba”
Hay personas que miente, aunque todos conozcan la verdad, y ese es el caso de Marcos Rubio, en su enfermizo afán de destruir a la Revolución cubana y ahora lo hace con marcado interés con el respaldo de su maestro.
Él y el actual inquilino de la Casa Blanca han tejido una sarta de falsedades como considerar a la isla como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, que derivó en impedir la venta de petróleo a La Habana.
Este martes Rubio, volvió a negar que su país le haya impuesto un bloqueo a Cuba y –sin ofrecer prueba alguna y a contrapelo de que consta en la documentación oficial– afirmó que la isla “solía recibir petróleo gratis de Venezuela”.
Con el propósito de redondear el bulo y refiriéndose a la mayor de las Antillas, espetó sin reparo a los periodistas “revendía” una porción significativa de la supuesta donación en el mercado internacional, a cambio de dinero en efectivo.
“Ellos tomaban como el 60 % de ese petróleo y lo revendían por dinero en efectivo. Ni siquiera beneficiaba a la gente”, luego apuntó que la decisión de cortar el flujo de ese recurso hacia Cuba provino de Caracas.
Entonces se corrigió “Quiero decir, los venezolanos han decidido que ya no les daremos más petróleo gratis”, atribuyéndole de esa forma a Estados Unidos, la propiedad del crudo procedente de la nación bolivariana.
A modo de colofón, tildó a las las autoridades cubanas de “comunistas incompetentes” que “no saben” cómo arreglar al país –que calificó como “un Estado fallido”–”además, resulta territorio amigo de algunos de nuestros adversarios”.
Contrario a los dichos de Rubio, un pacto establece que ” Cuba prestará los servicios y suministrará las tecnologías y productos que estén a su alcance para apoyar el amplio programa de desarrollo económico y social de Venezuela”.
[…].El acuerdo de ambas partes precisa el monto monetario, las especificaciones, regulaciones y modalidades en que serán entregados […]. Serán pagados por Venezuela, en el valor equivalente a precio de mercado, en petróleo y sus derivados.Desde hace más de una década, la imposición de sanciones estadounidenses económicas y financieras contra Venezuela dificultaron el intercambio de bienes y servicios por hidrocarburos con Cuba.
Desde entonces, la nación tuvo que buscar a otros proveedores y ahora en todos los casos está proscrito para Caracas firmar contratos con entidades del Gobierno cubano, so pena de recibir castigos económicos adicionales.
Los planteamientos de Marcos Rubio no se sostienen a la luz de la realidad y está claro, que con estas artimañas, pretende justificar la retorica de cambió de régimen en Cuba, reforzada con reiteradas medidas de castigo colectivo.






