Suben los costos médicos y caen las coberturas.
Unos 440.000 residentes de Florida, abandonaron sus planes de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (*Affordable Care Act*) durante este año en medio de la situación de un drástico incremento de los costos que a menudo se duplicaba o triplicaba.
En enero los republicanos del Congreso de Estados Unidos permitieran que expiraran los subsidios federales mejorados y meses después, y ante la falta de medidas para reemplazar los fondos perdidos, estas personas están sufriendo las consecuencias.
Algunas lidian con presupuestos ajustados y facturas médicas exorbitantes, mientras que otras evitan acudir al médico por temor al costo en condiciones donde los precios de productos básicos como alimentos y gasolina siguen elevándose.
En tanto, las aseguradoras de salud en el territorio prevén otro año de aumentos de dos dígitos en las primas y si bien Florida es el lugar con mayor número de residentes dañados, sus dificultades reflejan preocupaciones más amplias a nivel nacional.
En el llamado estado del sol de marcada tendencia republicana, donde los distritos electorales fueron rediseñados recientemente para favorecer claramente a dicho partido, el costo de la atención médica constituye un tema central de la campaña.
Con algo más de 3,8 millones de personas inscritas en el citado plan — cerca de una quinta parte del total a nivel nacional — la bancada demócrata en Florida instan a los votantes a propiciar un cambio de control en el Congreso para poder restablecer los subsidios.





