La Isla cuenta con un tratamiento único para pacientes con demencia leve a moderada.
El testimonio Ben Grosscup denuncia cómo el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos a Cuba y los intereses corporativos frenan el acceso a un tratamiento contra el Alzheimer que podría cambiar la vida de cientos de miles de familias.
Mi padre tomó esta foto de mi madre y yo en junio de 2026, días antes de que a mi madre le diagnosticaran demencia en etapa temprana, y mi investigación este verano sobre el medicamento cubano NeuralCIM me ha dejado con esperanza, explicó.
Los ensayos clínicos mostraron resultados prometedores en pacientes con demencia leve a moderada, sin efectos secundarios importantes, con un 30 por ciento de estabilización de los 174 cubanos participantes y sus síntomas no empeoraron después de 48 semanas
Eso ya supera lo que logran los medicamentos para el Alzheimer en EE. UU. y el otro 54 % mostró mejoras medibles que se mantuvieron en revisiones anuales, un éxito de la isla caribeña en la atención de la demencia al cual la nación norteña no ha llegado.
Sin embargo un médico de Colorado —el Dr. Bill Blanchet— está orientando a sus pacientes con Alzheimer para que consigan esta medicina en Cuba dijo Grosscup, quien agregó que el personal de Boulder Internal Medicine le contó que 85 de sus pacientes, ya lo han hecho.
Confirmó que no están aceptando pacientes nuevos, pero si ofrecieron orientación gratuita sobre cómo acceder a NeuralCIM directamente en la Clínica La Pradera de Cuba, que atiende a personas de varias nacionalidades y el 15 de próxima viajará a buscarlo.
Los medicamentos disponible en su país no detienen, y mucho menos revierten, el avance de esta enfermedad neurológica degenerativa que deja discapacitados a unos 600 000 estadounidenses anualmente, según fuentes consultadas.





