The Guardian revela que serán los más pobres quienes sufrirán las consecuencias.
El influyente diario británico The Guardian denunció que los más pobres serán quienes sufrirán las consecuencias del cese de los acuerdos médicos con Cuba en ocho países de América Latina y el Caribe, por presiones estadounidenses.
Novlyn Ebanks, de 73 años, recibiría gratuitamente la cirugía ocular que necesitaba en Kingston, pero ahora tendrá que buscar tratamiento privado a un costo que, según ella, podría alcanzar los 350 000 dólares jamaicanos (alrededor de 2 200 USD).
En marzo último Jamaica cesó el convenio de cooperación en materia de salud de casi 30 años con Cuba, y ella ya no pudo programar el procedimiento en la unidad oftalmología del hospital St. Joseph donde operaban médicos cubanos.
En los últimos meses, muchos pacientes en América Latina y el Caribe se han encontrado repentinamente sin el servicio sanitario que prestaban profesionales de la salud de la mayor de las Antillas por falsos argumentos imperiales.
Estados Unidos alega que el programa equivale a ‘trabajo forzoso’ ya, que una parte del ingreso por los servicios médicos, engrosa el presupuesto estatal destinado a la salud pública local, sin que esto viole los derechos humanos.
Ignorando convenientemente que estos recibieron formación gratuita, a diferencia de sus homólogos en otros lugares, como en el Reino Unido, donde los graduados en medicina cargan con el peso de una deuda estudiantil durante décadas.
La acusación es simplemente un pretexto para los esfuerzos de la Casa Blanca por estrangular económicamente a la isla y forzar un cambio de régimen, que incluyen además el bloqueo de los envíos de petróleo, que ya dura varios meses.
Desde que Donald Trump regresó, los gobernantes de Jamaica, Guatemala, Guyana, Honduras, San Vicente y las Granadinas, Bahamas, Antigua y Barbuda y Paraguay, anularon sus acuerdos, ya sea de forma inmediata o gradual.
En tanto, médicos, ONG e investigadores coinciden en que las personas que se verán más dañadas por la retirada repentina de los médicos — muchos enviados a zonas lejanas y desatendidas — serán las más empobrecidas de la región.





