Las intervenciones se centraron en las presiones y amenazas de Estados Unidos.
La primera Santa Misa por la Paz y el Desarrollo de Cuba del Vaticano se efectuó este sábado, en rechazo a las fuertes presiones que enfrenta la Isla caribeña, en el orden económico y de amenaza militar por parte de Estados Unidos.
El cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede, pidió rezar para que “la amada tierra cubana pueda conocer días de mayor serenidad”, de concordia y esperanza, según Prensa Latina.
“llevamos ante el altar del Señor los sufrimientos, las esperanzas y las expectativas del pueblo cubano (…) una tierra que custodia una historia rica en dignidad, cultura, sacrificio, fe y resiliencia” expreso el prelado en la celebración litúrgica.
Aseveró además Czerny que, “toda lógica de confrontación permanente corre el riesgo de agravar el peso que ya recae sobre las personas comunes, especialmente sobre los más pobres, los ancianos, los enfermos y los niños”.
Citó al papa León XIV, quien reafirmó que “ningún orden estable puede nacer de la fuerza de las armas ni de la presión que humilla a los pueblos” y asimismo destacó la importancia de mantener la confianza cuando todo parece frágil y precario.
El padre Vincenzo D’ Adamo, rector de la Iglesia de San Ignacio de Loyola, sede de la ceremonia, solicitó elevar la solidaridad con Cuba, víctima de una política agresiva estadounidense, que atentan gravemente contra su pueblo






