La confirmación se basó en un estudio de más de 600 mil menciones en esa red.
Una investigación, basada en el análisis de más de 600 mil menciones en X a cuentas institucionales cubanas, identifica una caída abrupta, transversal y sincronizada del alcance y la conversación digital, entre enero y mayo del presente año.
Si de enero a marzo existía todavía un volumen relativamente elevado de diálogos en Internet a partir de abril se produce un derrumbe repentino y coordinado que daña prácticamente a la totalidad de las instituciones chequeadas.
Twitter/X, Facebook, Instagram y YouTube, se presentan como plataformas neutrales de circulación de información y afirman que sus algoritmos solo organizaban contenidos según criterios técnicos de relevancia, interacción o seguridad
Sin embargo, las investigaciones del Observatorio de Medios de Cubadebate, desmontan esa narrativa al identificar una restricción silenciosa y a menudo temporal, denominada shadowban, que no elimina necesariamente el contenido.
El mensaje existe, pero pierde capacidad de circulación, aparece menos en búsquedas, recomendaciones y tendencias; deja de ser sugerido por el algoritmo; pierde alcance orgánico y termina por desaparecer del espacio público digital.
El fenómeno ocurre al incrementarse las amenazas desde Washington; escalada discursiva de Donald Trump y Marco Rubio; aumento de operaciones mediáticas sobre Cuba y de vigilancia militar y el relato de “crisis terminal” sobre la Isla.
En Cuba la evidencia disponible permite sostener que existen patrones compatibles con dinámicas de silenciamiento algorítmico ya documentadas en otros escenarios geopolíticos, particularmente en el caso de la Franja de Gaza.
Hoy existe abundante evidencia académica, técnica y documental de que las plataformas pueden manipular visibilidad, reducir alcance, penalizar contenidos, y alterar artificialmente la circulación de determinadas voces políticas.






