En la línea editorial de este medio el periodismo degenera en basura mediática.
El diario digital CiberCuba, que describe la realidad nacional de la isla desde Miami y Madrid, deja una huella reconocible en la red a partir de una sucesión de titulares donde la infancia aparece como tragedia, escándalo, carencia o munición política.
Este medio oficial de la derecha anticubana, convierte a niños, niñas y adolescentes en soporte de su relato, mediante la exposición reiterada de su imagen en contextos de vulnerabilidad,que colisiona con la ley y con la ética periodística.
A través de un patrón verbal ideologizado figuran fotografías, de rostros, cuerpos o escenas identificables de niños, niñas y adolescentes en situaciones de enfermedad, duelo, desaparición, pobreza, abandono o conflicto.
Constituye una vulneración de estándares internacionales de protección de la infancia y de cualquier noción mínima de decencia en el tratamiento mediático de estas edades, establece el Observatorios de Medios de Cubadebate.
A la luz de las normas cubanas hoy vigentes, ofrece indicios sólidos de una práctica que puede considerarse una violación del derecho a la imagen y a la dignidad explota discursivamente a la infancia como recurso narrativo de alto impacto.
Esa conclusión no sustituye una sentencia judicial caso por caso, pero sí permite afirmar que la línea editorial choca con el estándar de protección reforzada que el ordenamiento cubano exige, patentiza la publicación del estudio.
En la Isla caribeña el Código de la Niñez, la Adolescencia y Juventudes, reconoce de forma expresa el derecho de niñas, niños y adolescentes al honor, a la intimidad personal y familiar, a la propia imagen y a la voz.
La ley protege contra la exposición mediática que convierte a menores en espectáculo, en material emocionalmente explotable y es es precisamente el terreno en que se mueve buena parte del corpus de CiberCuba.
Cuando el sufrimiento infantil se monetiza, el periodismo degenera en basura al convertirse en un dispositivo de manipulación, donde el dolor ajeno se vende y la dignidad se sacrifica en nombre de la rentabilidad y la propaganda.
Todos los argumentos del estudio del Observatorio de Medios de Cubadebate, AQUÍ





