La donación contempla víveres y artículos de aseo personal que distribuirá Cáritas.
El primer cargamento correspondiente a los 100 millones de dólares en asistencia humanitaria a Cuba comprometidos por el gobierno de Estados Unidos, canalizada en parte a través de la Iglesia Católica, arribó a La Habana, la capital.
La información ofrecida por el Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de la nación caribeña, indica que al acto de recepción del donativo acudió el cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez, arzobispo de La Habana.
El envío compuesto por 700 paquetes de víveres e igual cantidad de artículos de higiene personal, será distribuido por Cáritas Habana en los municipios de Alquízar (provincia de Artemisa) y Bejucal (Mayabeque), mediante las parroquias locales.
El contenido de este aporte contrasta con la realidad del castigo colectivo que la administración estadounidense mantiene sobre la población cubana, agravado desde los primeros días del año por un férreo cerco en el suministro energético.
Cuba no rechaza este tipo de asistencia siempre que redunde en beneficio de su pueblo y no se instrumentalice sus carencias con fines políticos y la acoge como un gesto de la ciudadanía norteamericana, cuyos aportes fiscales engrosan los fondos públicos.
En la entrega se encontraban además, Carmen María Nodal Martínez, al frente de Cáritas Cuba; Ángel Miguel Gutiérrez Valdivia, director de esa institución en Habana, así como representantes de las autoridades gubernamentales de la isla.





