Llevan vida, solidaridad y esperanza tanto a países pobres como desarrollados.

El Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve, creado hace 21 años por iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro hoy continúa salvando vidas en numerosos rincones del mundo.

Tras las graves daños ocasionadas por el Huracán Katrina en Nueva Orleans, las autoridades de isla caribeña ofreció ayuda médica a Estados Unidos, pero el Gobierno de turno la rechazó pese a la difícil situación que experimentaba su población.

Pocos días después, el 19 de septiembre de 2005, el líder histórico de la Revolución cubana constituyó esta brigada, héroes sin capa que combatieron pandemias y desastres naturales, desde vida, solidaridad y esperanza llevando vida, solidaridad y esperanza.

Antes profesionales de la salud de la mayor de las Antillas ya había prestado servicio en varias naciones y uno de los aportes más significativo y de ocurrió en 1960, cuando un terremoto devastó Chile, 25 médicos llegaron a esa nación sudamericana.

Entre 1960 y 2005 nacieron de la voluntad solidaria y del programa humanista cubanos 30 brigadas médicas para colaborar en 19 países, enfrentando huracanes, terremotos, los peligros de las más letales epidemias y hasta la ira de los volcanes .

Desafiaron la espesa nieve del Himalaya, bajo el intenso sol del Medio Oriente, en África, en América, del río Bravo a la Patagonia, en el Caribe y en Europa y más recientemente, ayudaron a controlar la epidemia del ébola y a enfrentar la Covid-19 en 42 naciones.

Pese a esta noble misión, sufren el asedio estadounidense que intenta desacreditar su trabajo y presiona a terceros países para que prescindan de este aporte, el cual es vital para muchos pobladores, fundamentalmente en América Latina y el Caribe.

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