Con ese fin prepara una reunión ministerial con representantes de unos 60 países.
El Gobierno de Estados Unidos prepara una reunión ministerial con unos 60 países para debatir el supuesto “peligro” que representa, al decir de Donald Trump, el “resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda”.
Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, cita una información del diario Washington Post, y plantea que resulta “curioso que se utilice el verbo ‘resurgir’ para referirse a algo de lo que nadie nunca ha oído hablar”.
El diplomático consideró que la iniciativa no puede desligarse del contexto político interno estadounidense y en ese sentido, señaló que el Gobierno de ese país enfrentará en noviembre una contienda electoral que, por ahora, “parece desfavorable”.
Consideró como evidente el impacto de décadas de políticas económicas neoliberales, expresado en la creciente concentración de la riqueza y el deterioro de los ingresos de las mayorías, pese a tratarse de “la potencia económica más lucrativa del planeta”.
En esas circunstancias “inventar una cortina de humo siempre viene bien”, sobre todo si además sirve para intimidar, comprometer y, en definitiva, someter a gobiernos soberanos de América Latina y otras regiones del mundo, dijo.
Advirtió que esa estrategia podría ir acompañada de “un intento intelectual y filosófico de negar realidades históricas bien reconocidas y regularidades del desarrollo económico y social que la ciencia política dejó de cuestionar hace mucho tiempo”.
Fernández de Cossío, sostuvo que “el impulso del maniqueísmo ya se detecta en las declaraciones públicas del gobierno y de ciertos políticos”, las cuales, afirmó, “hacen recordar a los historiadores episodios oscuros de la Europa de 1930”.
Respecto a América Latina, señaló que esta narrativa remite al fanatismo anticomunista promovido por Estados Unidos durante la Guerra Fría, el cual, dijo, propició en numerosos países de la región una ola represiva “al servicio del gran capital”.






