La apuesta forma parte del programa nacional de transición energética.
La instalación de paneles solares en viviendas cubanas supera las 150 mil en el contexto del incremento de los apagones por la crisis energética derivada del agravamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
La apuesta por la energía solar en Cuba se sustenta en datos concretos sobre la radiación solar promedio de 5 kWh/m² al día, beneficios fiscales, créditos blandos y una tarifa de 90 CUP/kWh por la energía entregada al Sistema Eléctrico Nacional.
Abarca beneficios fiscales asociados al uso y aprovechamiento de las fuentes renovables de energía, aplicables tanto a personas naturales como jurídicas, que exime incluso, el pago del Impuesto Aduanero a a la importación de estos medios.
Con una vida útil de más de 20 años, eficiencia de 22 por ciento y baterías modernas que alcanzas 10 mil ciclos de carga el programa gubernamental prioriza a médicos y maestros, así como a aquejados de enfermedades crónicas y vulnerables.
“El camino hacia la soberanía energética es largo, pero cada panel instalado en un techo cubano representa un paso hacia un futuro donde la luz no dependa de barcos petroleros”, dijo Rosell Guerra Campaña, directivo del Ministerio de Energía y Minas.
En la mayor de las Antillas el aprovechamiento de fuentes renovables deviene una alternativa principal hogareña, con el respaldo de regulaciones oficiales para el autoconsumo y la conexión a la red eléctrica nacional.





