Sin embargo, en 2025 escaló hasta 9,9 por el agravamiento del bloqueo estadounidense.
Al inicio del primer mandato de Trump, Cuba redujo a cuatro la tasa de mortalidad infantil por cada mil nacidos vivos, resultado excepcional para un país del Sur Global, como muestra de la voluntad política y competencia de la autoridades.
Ese índice se logró al cierre de 2018, sin embargo escaló hasta el 9,9 en los últimos nueve años, como consecuencia de las políticas de asfixia económico de Estados Unidos, agravadas desde el regreso del magnate al despacho oval.
Por demás, mil 800 niños no tuvieron derecho a la vida por la duplicación de ese indicador del desarrollo integral de la nación caribeña, según muestra un estudio del Centro para la Investigación Económica y sobre Políticas (CEPR).
Vidas perdidas, sufrimiento personal y familiar, carencias desmedidas, daños sicológicos, y a la salud pública, derivadas de los efectos genocidas del bloqueo económico, comercial y financiero estadunidense desde hace casi 67 años.
El Programa Nacional Materno Infantil, que el Estado garantiza de manera integral y gratuita, constituye uno de los grandes logros de la Salud Pública local tras el triunfo de la Revolución, por encima incluso de países desarrollados.





