El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, destacó la posición del gobierno de la isla.
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, reiteró hoy la disposición de mantener una relación respetuosa con Estados Unidos, pero resaltó que ningún diálogo implicará cambios en el sistema político.
Durante una encuentro con la prensa integrante del convoy solidario Nuestra América, el vicecanciller resaltó que el modelo cubano no se negocia ni con Estados Unidos, ni con cualquier otro país, remarca la agencia Prensa Latina.
Al respecto Fernández de Cossío, señaló que son numerosos los aspectos de interés para ambas naciones sobre los que se podría dialogar, como los referidos a la seguridad regional y a la cooperación para enfrentar el narcotráfico.
Cuando hay una agresión hacia un país, que no es de carácter militar, pero provoca daños físicos y en la vida cotidiana de las personas, se trata de una política despiadada, recalcó, al denunciar el despiadado cerco económico yanqui.
La agresividad hacia la isla caribeña parte de la «incapacidad» que existe en un influyente sector de poder estadounidense de reconocer el derecho de la mayor de las Antillas a la independencia y a la libre determinación, apuntó.
Pero Cuba no es enemiga de Estados Unidos ni plantea una amenaza, «nuestro deseo es tener una relación respetuosa» con Washington, y se refirió a las prohibiciones que impone a sus conciudadanos de viajar y comercial con la isla.
Recordó que desde enero de este año, la actual administración con sus «amenazas ilegales» obstaculiza que llegue petróleo a la nación caribeña, y enfatizó que el el gobierno cubano tiene derecho a importar crudo desde cualquier lugar.
Activistas y grupos solidarios se encuentran en La Habana como parte del Convoy Nuestra América, con donaciones y apoyo logístico para sectores duramente golpeados por Estados Unidos, como la salud pública y la educación.






