La medida forma parte de una legislación aprobada por el presidente Donald Trump.

Miles de inmigrantes legales en Estados Unidos comienzan a enfrentar desde este jueves una nueva restricción que puede dejarlos sin los beneficios Medicaid, el programa de salud pública destinado a personas de bajos ingresos, como parte de una ley aprobada por Trump.

Podrían perder la cobertura refugiados, personas a quienes se les concedió asilo, ciertos beneficiarios de libertad condicional humanitaria y algunas víctimas de trata o violencia doméstica que permanecen legalmente en el país.

Desde este mes, la elegibilidad federal de Medicaid queda limitada a ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes y determinadas categorías migratorias, mientras que varios grupos que antes podían acceder al programa quedan excluidos.

La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que estas modificaciones podrían provocar que unas 100,000 personas adicionales queden sin seguro médico para 2034, en medio de un problema relacionado con los tiempos de procesamiento de las solicitudes de residencia.

Según los datos incluidos por el diario angelino La Opinión, USCIS tenía aproximadamente 149 mil 470 solicitudes de residencia permanente de refugiados pendientes y había completado unas tres mil 800 entre octubre de pasado año y finales de junio de 2026.

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