Ahora Maricarmen, es considerada símbolo de las luchas por una vivienda digna.
Maricarmen Abascal, la anciana que encendió las alarmas contra los desahucios en España, falleció este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón de la ciudad de Madrid, a los 87 años, confirmó el Sindicato de Inquilinas en un comunicado.
El 23 de último la mujer fue sacada en camillas ―dando su avanzada edad― del lugar donde vivió durante siete décadas, tras la compra del piso por parte de la empresa Urbagestión, seis años antes a un precio irrisorio para la zona residencial del Retiro.
Con una pensión de 1.400 euros, la mujer nunca dejó de pagar el alquiler, de renta antigua, y las facturas: unos 500 euros al mes en total pero los actuales propietarios le dijeron que debía dejar el apartamento y desde entonces la intentaron desalojar cuatro veces.
Los dueños no aceptaron ninguna de las propuestas que recibieron para o bien pagar la diferencia del alquiler pedían (1.600 euros) o comprar y aunque se consiguió acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución llegó demasiado tarde.
“Hoy el rentismo ha acabado de matar a nuestra compañera Maricarmen”, denunció emocionada la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, al término de una rueda de prensa, destaca el reporte de la cadena pública Televisión Española.
Lo ocurrido luego de su desalojo ―manifestaciones multitudinarias, acampadas en La Puerta del Sol y otras plazas, adelanto electoral y convocatoria de una huelga general para el 11 de noviembre― supone un antes y un después en la historia de la nación.





