Aclamada por su seguridad técnica, cuidado estilístico y elegancia interpretativa.
La primera bailarina cubana y Maître María Elena Llorente, figuran imprescindible del Ballet Nacional de Cuba, falleció este martes en La Habana a los 80 años de edad, víctima de complicaciones derivadas de una insuficiencia cardiaca.
Ella se encontraba recluida días antes en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital “Hermanos Ameijeiras”, de la capital y durante más de 50 años de trayectoria se caracterizó por la seguridad técnica, el cuidado estilístico y la elegancia interpretativa.
Asumió un amplísimo y abarcador repertorio, que incluyó obras de los más diversos estilos, de coreógrafos cubanos y extranjeros, heredado del siglo XIX, y que suele llamarse tradicional: “La fille mal gardeé”, de la cual es una de las más destacadas exponentes.
Un momento significativo en su vida profesional, es, sin lugar a duda, su actuación como artista del Alvin Ailey Dance Theatre de Nueva York, en mayo de 1977, que fue descrito por el actor Harry Belafonte, como “un importante hecho histórico”.
Mereció el Premio Nacional de Danza 2015, las las Medallas Bronce del 4º Concurso Internacional de Ballet de Varna, Bulgaria; Alejo Carpentier, del Colegio de Abogados de Puerto Rico, 1978 y la Distinción por la Cultura Nacional.
Su huella prevalece como singular bailarina, leal a la impronta del Ballet Nacional de Cuba y las conquistas de la escuela cubana de ese género, por ser ejemplo de tenacidad y salvaguarda creadora; y por su magisterio dancístico compartido en Cuba y escenarios foráneos.





