Denunció el efecto criminal del bloqueo económico en Cumbre Iberoamericana.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, énfatizó este juevea en las repercusiones negativas del castigo colectivo que Estados Unidos impone a la Isla, durante su discurso en la XXX Cumbre Iberoamericana, con sede en Madrid.
Aprovechó para resaltar el respaldo recibido durante la Asamblea General de Naciones Unidas al documento presentado por Cuba que exige el fin del bloqueo económico, comerecial y financiero estadounidense desde hace más de seis décadas.
Pidió a la Comunidad Iberoamericana actuar “sin injerencias, exclusiones ni presiones externas” y reiteró su dichos la víspera en la apertura del evento, donde recalcó que el escenario internacional se encuentra “marcado por el unilateralismo.
Repasó las consecuencias de medidas coercitivas sin precedentes y “un cerco energético equivalente a un bloqueo naval” y la aplicación de sanciones secundarias a personas y entidades que firmen acuerdos comerciales con la mayor de las Antillas.
Añadió que la actual administración del presidente Donald Trump, “ha llevado su obsesiva guerra de asfixia económica contra Cuba a límites inhumanos”, en deprimento del derecho internacional y la carta de la ONU, consigna Prensa Latina.
No obstante, matizó que a diferencia de lo que ocurría tradicionalmente, la cercanía de varios mandatarios de la región con Trump, provocó que un número creciente de gobiernos optaran por ignorar el sufrimiento de un pueblo hermano.
De los países presentes en la Cumbre Iberoamericana de la capital española, Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay votaron en contra de la iniciativa, con abstenciones de Chile, República Dominicana, Honduras y Perú.
Asimismo, el canciller cubano alertó sobre ‘la injerencia de la Casa Blanca en los asuntos internos(…), con marcado carácter extraterritorial y la intimidación, incluso para obstaculizar la cooperación y las relaciones entre Estados soberanos’.






