Una orden de Trump instruye revisar y detener a personas sin residencia permanente.
El presidente Donald Trump volvió a endurecer la política migratoria en Estados Unidos, al ordenar detener a refugiados que ingresaron legalmente al país, pero aun carecen de residencia permanente tras el primer año de estancia en el país.
A través de un memorando del Departamento de Seguridad Nacional, obtenido por CNN, se instruye al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas evaluar los casos de esta personas, precisa un despacho del diario La Opinión de Los Ángeles.
Bajo esta política, los refugiados podrán presentarse voluntariamente a entrevistas en oficinas migratorias y de no hacerlo, ICE deberá localizarlos, arrestarlos y mantenerlos bajo custodia durante el proceso de inspección.
Con anterioridad los refugiados arrestados debían ser puestos en libertad en un plazo de 48 horas o iniciar procedimientos formales de deportación, pero ahora la actual administración sostiene que se busca precisar si amenazan la seguridad nacional.
Determinar, asimismo, si el estatus fue obtenido mediante fraude, o establecer presuntos vínculos con terrorismo o antecedentes penales graves; pero es evidente que es un esfuerzo transparente para potencialmente expulsarlos.





